Quiero ser libre y no valiente.

Cuando creé el blog lo hice con la intención de expresarme, de reírme de mi misma, para tener un espacio para desahogarme y para tener un sitio donde contar esas cosas tan extrañas que me pasan a veces. Pero hoy quiero hacer una excepción y voy a escribir sobre un tema serio, voy a hablar de nosotras, de las mujeres, o al menos voy a intentar hablar de mí, o de cómo me siento y de lo que siento como mujer. Los que leéis el blog, sabréis que yo no suelo hablar de estos temas por aquí, pero es que llevo tiempo queriendo hacerlo y debido a todo lo que ha pasado en estos días, he decidido hacerlo.

Y he decidido hacerlo porque estoy cansada de tener que estar siempre alerta solo por el hecho de ser mujer, de vivir constantemente preocupada, cansada de dejar de hacer cosas por miedo, cansada de pensar que las llaves son mi mejor defensa, estoy cansada de mirar hacia los lados antes de abrir la puerta del portal y empujarla para cerrar rápido, cansada de esperar a que pasen «esos porque tienen mala pinta»… y podría seguir describiendo situaciones de las que estoy cansada, y no solo yo, creo que una gran mayoría de las mujeres estamos cansadas de lo mismo.

Me he decidido a escribir esta entrada, porque también estoy cansada de que ciertas chicas que han tomado el feminismo, yo lo llamaría hembrismo, como bandera, y nos digan que todos los hombres son nuestros enemigos, estoy cansada de que metan a todos los hombres en el mismo saco, cansada de que por culpa de unos cuantos energúmenos señalemos con el dedo a todos los de su género, y los tachemos de cerdos, cabrones o hijosdeputa.

Me he decidido a escribir esta entrada porque existen hombres malos pero también existen los hombres que antes de hacerle daño a ninguna de nosotras se lo harían a ellos mismos. Porque existen las mujeres buenas pero también existen las mujeres malas, tan malas que son capaces de matar a un niño, para así conseguir que el padre del pequeño solo este con ella. Existen las buenas personas que dan su vida por salvar a los demás y existen los degenerados que son capaces de violar a menores de edad para lucrarse con ello, y existen madres que tiran a sus bebes recién nacidos a la basura.

Me he decidido a escribir esta entrada porque mientras que muchas mujeres luchamos a nuestra manera por no ser sexualizadas, por la igualdad, porque nos traten como personas y no como meros objetos sexuales, otras se dedican a subir “fotos sensuales” para recibir “piropos” y comentarios sexuales, que no se si lo que pretenden es subir su autoestima o el número de followers en sus cuentas.

Me he decidido a escribir esta entrada porque creo que escribiéndola me quedaría más tranquila, y así mis pensamientos se calmarían. Porque siempre he creído que en el mundo somos mayoría los buenos, y que los malos algún día pagaran con creces lo que han hecho.

Me he decidido a escribir esta entrada porque quiero salir a correr sin miedo, porque creo en la igualdad de los seres humanos, porque creo que no debemos condenar a todos los hombres por culpa de unos cuantos energúmenos, porque estoy cansada de gritar que ni una mas, y porque quiero ser libre y no valiente.

Anuncios

7 Días, 7 Fotos en blanco y negro

Seguro que ya os han invitado a este reto, a mi me reto un amigo a través de Twitter. ¿Ya sabéis en que consiste? Aunque supongo que si, lo explico se trata de un reto super sencillo, consiste en compartir durante 7 días, en alguna red social, 7 fotos en blanco y negro.  Una foto cada día. No hace falta que esté centrada en ninguna temática. La única condición es que sea en blanco y negro.

Puedes hacer una galería de cosas que te gustan, hacer un viaje virutal, puedes hacer una secuencia,subir imagenes de tu ciudad, de paisajes, etc.

No tiene ningún fin concreto, excepto la de usar la imaginación y dar rienda suelta a la creatividad, y por supuesto interactuar con nuestros amigos virtuales. 
 

Aquí os dejo la galería de mi reto

Perder la memoria

¿Cuantas veces hemos deseado borrar un día, un instante, un momento, un año de nuestras vidas o incluso borrarlo todo y vaciar nuestra memoria? Cuantas veces no deseamos volver a ser niños, vivir todo de nuevo, recuperar lo que se fue o dejar que el tiempo ponga las cosas en su lugar.

Si deseáramos en algún momento perder completamente la memoria y “comenzar de nuevo” ¿cuántas cosas nos perderíamos? Sería como cuando accidentalmente nuestras cosas se pierden durante una mudanza y luego con el paso del tiempo las extrañamos. Posiblemente, perderíamos el calor del primer beso y la sensación de aquel amanecer que fue perfecto. La nostalgia por amores pasados y la inocencia con la que nos entregamos a lo desconocido esa primera vez. Quedarían atrás los amigos que iban a ser eternos, las cartas que nos hicieron llorar, la primera o última vez que vimos a un gran amor, los abrazos más cálidos, el día que pensamos que se iba a caer el mundo, el dolor más fuerte, la sonrisa más esperanzadora o el nacimiento del sentimiento más puro.

¿En realidad comenzaríamos una vida nueva o mataríamos otra llena de bellos recuerdos? Dejaríamos una vida y un presente que nos da infinitas oportunidades por soñar con un futuro perfecto que no existe o un pedazo de cielo donde no sabemos que nos espera.

¿Vale realmente la pena perder la memoria?

Docentes

Es el Día mundial de los docentes, y la verdad es que he pensado que hoy tenía que publicar una entrada hablando sobre mis profes… Y bueno me he puesto a pensar y creo que podría hacer un top 5 o un top 10, pero en realidad nunca seré del todo parcial porque en los años del colegio tuve a un familiar como profesor, claro para mí siempre será el mejor, y es que de verdad, era un buen profesor, y por eso pienso que quizá no sea justa del todo con los demás. Así que he pensado en contaros algunas de las historias que recuerdo de algunos de los que más me marcaron.

En el parvulario, si señores y señoras, soy tan vieja que yo fui a párvulos, no a infantil, tuve a una profe se llamaba Isabel, y de ella aprendí, a pintarme las uñas con un lápiz bicolor… no en serio, aprendí muchas más cosas. Pero ese recuerdo lo tengo desde siempre, era un aula bastante grande, y teníamos unas mesas bajas en forma de triángulo que si se unían forman un hexágono, pues recuerdo como en algunos momentos nos escondíamos debajo de las mesas para pintarnos las uñas con los bicolor, porque nuestra seño siempreeeee llevaba las uñas pintadas. (Currículo oculto, lo llaman a esto). La siguiente seño de la que tengo recuerdos, es la seño Reme, es una mujer genial, aunque me siga llamando Laurita. Y la verdad es que no tengo ningún recuerdo especial sobre ella, pero aun ahora cuando la veo, porque vivimos en el mismo barrio y compramos el pan en la misma panadería, siento mucho cariño hacia su persona.

En 3º, 4º y 5º de EGB, venga no os sorprendáis ahora, que ya he dicho antes que yo soy vieja, tuve a mi primer profesor Don Rafael, entre que era el primer hombre que me daba clase, y que llevaba un bigote muy grande, al principio daba miedo. También fue la primera persona con la que suspendí, en matemáticas. Él también nos aguantó un montón de cosas al grupillo que formábamos (algún día tengo que hablar del grupo del colegio) como que jugáramos a dispararnos con las escuadras y los cartabones, supongo que ahora entendéis ese suspenso en mates.

si-nunca-hiciste-esto-no-tuviste-infancia-9898893

En 6º,7º y 8º, tuve profes buenísimos…  y con los que también tengo muchos recuerdos, con Doña Aurora, recuerdo tenerle pánico, porque era amiga de la familia, y le había dado clases a mis hermanos mayores y siempre me preguntaba ¿ y tú? ¿A quién te pareces a tu hermana o a tu hermano? (mi hermana era una estudiante modelo, mi hermano un gamberro) por culpa de eso lo pase fatal no quería defraudar a nadie y me generaba un estrés que desde entonces siempre que me pongo nerviosa mi sistema digestivo se vuelve loco. También en esos cursos, tuve a mi tío, Don José, era profe de historia y creo que si en parte me gusta la historia también es gracias a él, porque a él le gustaba tanto la historia que nos hacía apasionarnos por ella, pero eh, que también suspendí alguna vez con él. Para ser más exactos suspendimos toda la clase, y yo en un ataque de risa me reí de la nota de mi compañero de atrás, Miguel Ángel, alias el “trucha” que había sacado un 0’5, y como me hizo tanta gracia esa nota, se lo dije a mi compañera de pupitre, y entonces mi tío, o sea Don José, que estaba súper cabreado como era normal porque habíamos suspendido toda la clase, expulso a mi compañera de pupitre, cuando debería de haberme expulsado a mí. (Hace un par de años se lo conté, y me dijo siempre supe que estabas involucrada)

De la época del instituto, recuerdo a muchos, pero no a todos con cariño precisamente, recuerdo a Jacinto, El “Jacin” para sus alumnos, que lo mismo me daba con las llaves en la cabeza por estar distraída, que me decía que me parecía a Galatea. Recuerdo físicamente a un profe de biología, que me felicito en un examen por ser tan original en mi respuesta, no porque fuese la única en acertarla, sino porque nos hizo una pregunta de genética y el encabezado de la pregunta era algo así como “en el capítulo 2356 de la serie “casualidades de la vida” el protagonista periquillo el de los palotes descubre que no es hijo de…” y claro… darle vida a alguien con mi imaginación,  pues la verdad es que me lo puso fácil. La verdad es que de profes del instituto recuerdo a muchos, al “walker”, a Antonio, a la “Coco”, al Lara, a la de francés (esta era tan odiable que ni tenia mote), a la “prosti”, al “cobos”…. lo que pasa que no todos para bien, pero quizá hoy no es el día de hablar de ellos, si existiera el día del mal docente, entonces quizás hablaría de ellos.

Y de la etapa universitaria, de la carrera sobretodo recuerdo a algunas profesoras que se les notaba la pasión por su trabajo. Recuerdo que uno de ellos, un profe de una asignatura de pediatría, me dijo que me había equivocado y que tenía alma de médico. Y recuerdo a otro que siempre discutía conmigo, porque decía que pensaba mucho… recuerdo al profe de sociología de la educación, era el gran ogro, porque era de los pocos que nos examinaba de manera oral, y yo lo veía como el típico señor mayor que me recordaba un poco a mi padre, así que me presente en el examen, sin nada de nervios y por eso tal vez aprobé con buena nota esa asignatura que todo el mundo temía. Y recuerdo a Pilar, a Socorro, a Victoria (a la que por cierto me caía fatal como persona, pero me parece una fantástica profe). Pero si hablo de mis profes universitarios, tengo que hablar de “hombrecillo”, bueno creo que se merece que hable solo de él, en un aparte, quizá no fue un buen profesor, de hecho no era bueno, pero es que me he reído tanto con él, (bueno y de él) que siempre siempre siempre lo recordare, como aquel profesor que quiso apagarme un fuego. (Prometo contaros esta historia próximamente)

Y bueno, para ser sincera, creo que los mejores profesores, los he tenido en el master, tengo que confesar que también me “enamore” de uno de ellos, (que guapo era, bueno es, que sigue vivo que lo he visto varias veces después), y que nos íbamos de copas con otro, y que a otros le contábamos nuestras aventuras amorosas… pero son los profesores con los que más he aprendido, con los que más me he interesado por la materia y los que me han hecho estudiar temas que jamás de los jamases estudiaría, que me han hecho reconciliarme con ciertos aspectos, y sobretodo que me han descubierto nuevos caminos.

bdf37165d96b1e414b3c705312ecd97e

Ya veis, para mí, mis grandes profes no han sido los que más elementos del currículo me han enseñado, sino aquellos que han dejado grandes recuerdos en mi vida. Espero que mientras leíais esto o solo hayáis recordado a vuestros profes, sino también espero que os haya hecho sonreír un poquito, ya que hoy también es el día de la sonrisa.

No se brilla apagando a otros

El otro día me paso una cosa, bueno todos los días me pasan cosas, pero el otro día tuve una conversación con una amiga, y la verdad es que aunque no quiera darle importancia, llevo varios días que no me quito su comentario de la cabeza, fue el siguiente “es que fulanito se fijo en mi, porque no había nadie mas en quien fijarse“. Pensareis que es una chorrada, y bueno yo en ese momento, saque mi lado irónico y pensé “hostia, que tengo un nuevo superpoder y ahora también soy invisible

Y aunque ahora me lo este tomando a broma, (porque para empezar tampoco creo que sea un motivo de satisfacción que fulanito se fije en nadie, ya que se fija en el 85% de la población femenina de la ciudad), reconozco que me molesto y mucho, y que me sonó a “nadie se fija en ti por fea y gorda” (vale, tengo una habilidad especial innata en automachacarme) y me quede bastante tocada por este comentario, porque vale, todos sabemos que no soy una top model, pero coñe, tampoco soy invisible. Y sobre todo, me molesto, que ese comentario viniera de mi amiga, porque ella sabe que como todos, yo tengo algunas inseguridades y complejos, y al final, son los comentarios dichos así,sin mas, los que nos causan mas mella que otros que son mucho mas directos.

Ahora, que lo pienso con tranquilidad, creo que aquel comentario no tenia la intención de herirme, ni siquiera creo que tuviera el propósito de molestarme, creo que fue una respuesta de “efecto colateral” a una confrontación anterior entre nosotras en la que yo había dado un punto de vista bastante tajante: El problema es que en mi caso, fue una opinión acerca de un modo de actuar, un consejo, y en el suyo un “ataque” hacia mi persona.

Alguien me dijo una vez que me cuidara de aquellos que querían hacerme daño, porque lo reconozco soy experta en rodearme de gente que sin querer, o en algunos casos queriendo, buscan hacer daño, los que me conocéis ya sabéis algunas de esas historias del pasado. Pero esta vez, creo que no han querido hacerme daño, sino darme una lección. y al final me ha llevado a reflexionar y me he dado cuenta de que a veces la gente se toma a mal un consejo, y por eso he decidido que no voy a volver a dar consejos a nadie, sobretodo porque no quiero volver a tener la sensación de que soy menos que nadie, por culpa de un malentendido.

callie-thorpe-1_LI